ALCOHOL
 
Productos naturales fermentados (cerveza, vino, sidra...) o destilados (vodka, ginebra, ron, tequila, aguardientes...).

Depresor del sistema nervioso central. No es un estimulante, como a veces se cree, la euforia inicial que provoca se debe a que su primera acción inhibidora se produce sobre los centros cerebrales responsables del autocontrol.


FORMA o ASPECTO

  • Líquido.


FORMA DE CONSUMIR

  • Vía oral.
 

EFECTOS BUSCADOS

  • Evadirse.
  • Desinhibirse.
  • Sentir alegría.


EFECTOS A CORTO PLAZO

  • Con poca cantidad de alcohol o en la primera fase se da una euforia inmediata y desinhibición emocional y conductual.
  • Cuando se sigue bebiendo puede aparecer la embriaguez con todos sus efectos depresores.
  • Aumento de la sociabilidad.
  • Disminuye el dolor, la tensión y la ansiedad.
  • Alteración de la atención y del rendimiento intelectual.
  • Disminución de la conciencia, el control emocional y la reacción.
  • Descoordinación motora.
  • Deprime y adormece.
  • Frecuente conducta agresiva.
  • Relajación (sedación).
  • Frecuentes accidentes de transito, reflejos suprimidos.
  • Aumento de las ganas de hablar y dificultad para pronunciar las palabras.
  • Expresión fácil de los sentimientos.
  • Impotencia sexual.
  • Amnesia.

RIESGOS POR CONSUMOS NO ADECUADOS

  • Habituación.
  • Posible obesidad tras uso crónico excesivo.
  • Trastornos en el estómago, hígado, cerebro.
  • Disminución de la conciencia y del control de la motricidad (accidentes, agresiones...).
  • Coma etílico.
  • Adicción (alcoholismo) con grave malestar en la abstinencia (delirium tremens) tras uso intensivo.
  • Dependencia física, psicológica y social.
  • Enfermedades mentales: depresión, paranoia, demencia, delirios...
  • Alteraciones orgánicas: infarto, úlcera, arterioesclerosis...

 

 

 
 
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